Acompañar sueños
Cada vez más me meto en este mundo de ayudar a otros emprendedores. Este año se ha tratado principalmente de aumentar mi exposición a este mundo, ya sea a través de participar en Perfect Day Living o a través de algunos programas que he desarrollado para ayudar a otros centros de entrenamiento, o incluso a través de reuniones que sostengo de manera regular con emprendedores con el afán de tratar de ayudarlos. He buscado de manera intencionada cada vez más estas oportunidades.
Emprender para mí comenzó como un sueño. No sé si era el camino que decidí o de cierta manera me topé con esto. Porque hasta la fecha de comenzar el proyecto de Acción nunca me imaginé siguiendo este camino. Me parecía desde afuera algo imposible que hacían personas muy arriesgadas o aquellos que tienen mucho capital. Creciendo siempre me tocó ver a mi padrastro con su empresa. No lo vi como algo libre. Todo lo contrario, en general pasaba bien estresado por el trabajo. Pero también vi cómo en ocasiones le iba muy bien y en otras muy mal. Esa montaña rusa nunca me pareció atractiva. Por lo que mi mirada del emprendimiento siempre fue desde lejos y como algo que no era para mí.
El año 2012 me pillé con la oportunidad de emprender. Venía pasando por una crisis vocacional hacía ya tiempo. No lograba conectar con mi trabajo, me aburría constantemente, me faltaban desafíos, y me costaba seguir indicaciones de otros sin sentirme parte de algo real. Se fue sintiendo cada vez más vacío. En primera instancia el emprender lo sentí como un llamado a romper el statu quo, a reencantarme y sentirme útil. Porque hasta ese punto, sentía que trabajaba pero no me sentía valioso para nada. Y justo cuando estaba evaluando dar el salto, me despiden. Por un lado parecía el peor momento para emprender. Por otro lado, todo parecía como un llamado de algo superior.
En ese tiempo el sueño nació de nuestro grupo de entrenamiento. Era parte de un grupo de personas que entrenábamos CrossFit en una plaza. Ahí me tocó compartir con un grupo diverso de personalidades con las que empezamos a conectar y compartir una sensación de equipo. Me hizo valorar y conectar con personas con las que probablemente nunca me habría relacionado antes, a través del deporte. Acá se trataba de entrenar todos juntos, independiente del nivel o la capacidad física. Éramos un equipo, nos apoyábamos y compartíamos. Pero más lindo fue conocer la relación de cada uno de ellos con la actividad física. Había un sentido de obligación, de "tengo que hacer actividad física", que me pareció tan triste. Veía que esa sensación de equipo, esa conexión, podía tener la capacidad de borrar esas heridas. De disminuir el volumen de esas historias que hacían a las personas no disfrutar el moverse. Ahí encontré lo que soñaba hacer.
Lograr que las personas sanen su relación con la actividad física. Llevarlos del "tengo que hacer esto" al "quiero y puedo hacer esto". Devolverles el sentido de competencia, mostrarles que aún son capaces y que pueden tomar el control de su salud. Que moverse es uno de los regalos que tiene la vida. Una vida en movimiento es una vida competente, es una vida feliz. Quería entregarles a las personas ese regalo. Eso que sentía que tenía para mí y quería compartirlo con el resto.
Ese sigue siendo mi sueño. Es mi motor, es aquello que no puedo dejar de ver y sueño con entregar al mundo.
En todo este proceso he aprendido a emprender. He aprendido a materializar mis sueños y a no perder el foco en el objetivo. Este capítulo de mi vida quiero dedicarlo a ayudar a otros a lograr los suyos. Quiero estar en el rincón de otros emprendedores ayudándolos a encontrar ese camino. Quiero seguir escuchando las locuras: "quiero que todos los colegios de Chile tengan un taller de ajedrez", "quiero ayudar a las personas a cambiar su estilo de vida", "quiero que todos puedan tener acceso a un coach que los guíe y los acompañe". He tenido la fortuna de estar ayudando a muchos a tratar de cumplir sus sueños. Sé que es una difícil labor. Pero me parece tan lindo poder ser parte de esos procesos.
Emprender para mí es eso. Es soñar con eso que no puedes dejar de ver. Con eso que te lleva a dejarlo todo por cumplirlo. Eso que te hace sentir conectado a algo mayor. Eso que quieres dejar en el mundo. Amo compartir con esos soñadores y solo quiero la oportunidad de ayudar a más.
Porque todo lo que vemos a nuestro alrededor, alguna vez fue el sueño loco de alguien que nunca se dio por vencido.
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