El diagnóstico no es tu destino
Tengo déficit atencional. Esta frase la escucho cada vez más. Y cada vez que la escucho noto lo mismo: la persona la dice como una sentencia. Como si ese diagnóstico cerrara la conversación sobre lo que podría llegar a ser. Eso es exactamente el problema. No estoy invalidando los diagnósticos médicos. Los entiendo como lo que son: una descripción de un punto en el tiempo. Lo que sí estoy cuestionando es lo que hacemos con ellos. Porque hay una irresponsabilidad enorme en usar un diagnóstico para predecir el futuro de una persona. Y esa irresponsabilidad tiene consecuencias reales, aunque venga cargada de buenas intenciones. Eso tiene nombre: iatrogenia. El daño que produce el que viene a ayudar. Hace un tiempo llegó a Acción una persona que venía de la rehabilitación de un accidente grave. Daño neurológico. Capacidades físicas afectadas. Su médico le había comunicado, de alguna manera, que no iba a mejorar más. Tal vez esas no fueron las palabras exactas. Pero eso fue lo que entendió. ...