La correcta dosis
Hace unos días tuve una asesoría que resume bien lo que me encuentro varias veces a la semana. El alumno entró con un objetivo muy claro: quería poder seguir jugando fútbol hasta más viejo. Me gusta cuando alguien llega con eso, con un para qué concreto detrás de todo. Le pregunté qué sentía que le estaba impidiendo lograrlo. Y ahí vino la respuesta larga. Diez kilos de sobrepeso. Condromalacia en ambas rodillas que le duelen cuando juega. Una hernia operada hace años. Tres episodios de lumbalgia en los últimos años que lo llevaron a urgencias. Tres hijos, uno de cuatro y dos de ocho. Un trabajo que a veces lo obliga a viajar. Y cuando le pregunté cuántos días a la semana tenía para entrenar, me dijo que no más de dos. Esa es la realidad de la mayoría de las personas con las que trabajo. Más de 35 años, responsabilidades que no negocian, cuerpos que ya acumulan historia, y tiempo que siempre es menos del que quisieran. No es el perfil del atleta que entrena dos veces al día. Es el perf...