Estás cavando la tumba de tu emprendimiento
Hay una conversación que tengo una y otra vez con dueños de boxes. Siempre llega al mismo punto. Cuando toco el tema de la rentabilidad, aparece la cara. Esa cara de "ah, pero no todo tiene que ser rentable" o "es que yo quiero ayudar a mis alumnos". Como si hablar de rentabilidad fuera una señal de avaricia. Como si preocuparte por la salud financiera de tu negocio significara que no te importan las personas. No. Significa exactamente lo contrario. Si no eres rentable, tu proyecto va a morir. Y cuando muera, no vas a poder ayudar a nadie. Esa es la única lógica que importa acá. No es mi definición de éxito que te estoy imponiendo. Son las reglas del juego. Y si no las cumples, el juego te expulsa. Así de simple. Lo que me cansa, y voy a ser honesto porque creo que alguien tiene que decirlo, es la narrativa del mártir del CrossFit. Ese relato de "me preocupo tanto de mis alumnos que nunca me preocupo de mí". Eso no es servicio. Eso es autoengaño disfrazado...