Entradas

Creamos un mundo para sentirnos inútiles

Nadie que se come el octavo completo cree genuinamente que es una buena idea. Nadie que lleva años sin moverse piensa que el sedentarismo le está haciendo bien. Todos saben. Todos tienen la información. Y todos seguimos igual. No porque seamos irresponsables ni porque nos falte educación. Sino porque la razón no es lo que gobierna nuestras decisiones la mayor parte del tiempo. El instinto ejecuta. El hábito ejecuta. El entorno ejecuta. La razón, en el mejor caso, nos permite diseñar quiénes queremos ser. Pero rara vez determina cómo caminamos hacia eso. Y sin embargo seguimos diseñando todas nuestras soluciones como si el problema fuera de información. Queremos que las personas con obesidad mejoren, entonces les damos información nutricional, les vendemos membresías, les ofrecemos pastillas, les hacemos cirugías. Queremos que la gente se sienta bien consigo misma, entonces les decimos que están bien como están, que no tienen que cambiar nada, que el problema es la sociedad que los juzg...

4 ingredientes del Emprendedor

Hace unos días escribí sobre mi experiencia en una reunión de afiliados de CrossFit en Mendoza. Pese al descontento que expresé, hubo un momento que me pareció valioso y que quiero desarrollar. Se presentó un marco de cuatro características fundamentales para quien lidera un box o centro de entrenamiento. Las comparto tal como las escuché: Amor por CrossFit Personas Liderazgo / Ventas / Influencia Números Estoy de acuerdo con las cuatro. Tengo dudas sobre presentarlas como una jerarquía. Y esa diferencia importa más de lo que parece. Antes de desarrollarlas, quiero hacer una cosa: cambiar "amor por CrossFit" por "pasión por lo que quieres entregar al mundo". Porque lo que voy a describir no aplica solo a los dueños de boxes. Aplica a cualquier emprendedor que quiera construir algo que dure. La pasión. No se trata de amor ciego por una marca. Se trata de una curiosidad infinita por saber más, aprender más, cuestionar más. De tener algo que no puedes guardarte para ti...

Cuando el liderazgo nos falla

El liderazgo es algo que ha llamado mucho mi atención en el último tiempo. En esa posición he encontrado mucho de lo que me motiva: poder ayudar a otros, inspirar a otros. Es una posición compleja y sé que he cometido cientos de errores en el proceso, pero una y otra vez he seguido intentándolo con la convicción de que puedo hacer una diferencia. Durante los últimos catorce años he sido un defensor acérrimo de CrossFit. He aceptado que no es perfecta, que se equivoca, que su liderazgo muchas veces perdía consistencia. En más de una ocasión me tocó simplemente tener fe. Me la jugué creyendo. La marca se pegó más de un porrazo, perdió a su fundador, y comenzó un declive que la tiene hoy sin CEO, sin un líder a cargo, tratando de vivir de la nostalgia del pasado. Un relato que ya no se sostiene solo, sin la valentía de mirarse al espejo y aceptar que algo salió muy mal. ¿Qué cambió? ¿Qué me llevó a perder la fe después de tanto tiempo? Dejé de creer en sus valores. Me aburrí de esperar qu...

Cuando toca pasar de moda

Llegué a CrossFit en 2012 porque estaba de moda. Lo admito sin problema. Era algo distinto, una forma de entrenar que nadie había visto antes, y esa energía me atrapó. Pero esa razón no tiene nada que ver con la que tengo hoy para seguir acá, más de catorce años después. La moda pasó. Yo me quedé. Y la diferencia entre esas dos cosas es lo que quiero explorar. CrossFit lleva alrededor de 25 años en la industria del fitness. Los primeros diez fue una contracultura, algo underground que practicaban algunos locos por fuera del mundo del fitness convencional. Los siguientes diez fue una explosión: los acuerdos con Reebok, los CrossFit Games, miles de afiliados alrededor del mundo, crecimiento exponencial. Después llegó el COVID, y el mundo del CrossFit nunca volvió a ser lo mismo. Su popularidad se estancó. La moda, en gran parte, pasó. Y lo que quedó después de que la moda pasó es lo interesante. Porque las modas responden a algo real en el comportamiento humano. Buscamos pertenecer, quer...

No sueño con una vida tranquila

Vivimos mirando hacia adelante con miedo. Las generaciones actuales enfrentan una realidad compleja, la vivienda, el trabajo, la incertidumbre económica, y las redes sociales se encargan de recordarnos constantemente que todos los demás lo están logrando menos nosotros. Sufrimos por un futuro que no ha llegado, que no podemos ver, y que tenemos cerca de cero probabilidades de predecir con precisión. Es curioso que nos paralice tanto algo que, por definición, no controlamos. El COVID me lo enseñó de la manera más brutal posible. Tengo guardado el presupuesto 2020 de Acción. Pasé meses construyéndolo. Metódicamente, línea por línea, tratando de predecir cada mes con precisión quirúrgica. Cuántos alumnos nuevos llegarían, cuánto estarían dispuestos a pagar, cuánto sería la inflación. Lo guardo como recordatorio de lo inútil que es intentar adivinar el futuro. En marzo de 2020 ese archivo dejó de tener cualquier valor. No porque lo hubiera hecho mal. Sino porque el futuro simplemente no fu...

Y si tus sueños se hicieran realidad?

Una de las características más asombrosas de los seres humanos es la capacidad de soñar. De imaginar realidades que todavía no existen. Los sueños nos entregan la oportunidad de ver un futuro mejor, de creer que por más difícil que sea lo que estás viviendo hoy, existe algo más allá que puedes construir. Amo emprender por eso. Por esa capacidad aventurera de volver los sueños realidad. Recuerdo mis primeros sueños de un box de CrossFit. Lo soñé en más de una ocasión, durante las noches y despierto. Imaginaba los entrenamientos, las personas entrenando, un espacio lleno de energía. No tenía una forma clara, pero tenía una fuerza que me hacía creer que había algo más. Y con el tiempo lo construí. Acción nació de esos sueños, de esa imagen incompleta que fui llenando con trabajo, con equipo, con comunidad. Pero los sueños tienen una cara que nadie te advierte. A medida que avanzas, la imagen que tenías en la mente empieza a difuminarse. Lo que querías lograr no se ve cercano a lo que soña...

La culpa y el falso equilibrio

Hace unos días tuve una conversación que me quedó dando vueltas. Una coach, también madre, hablaba de lo difícil que le resulta preocuparse de ella misma sin sentir que le está fallando a sus hijos. De cómo el rol de madre es el que más culpa le genera, el que más la pesa. De cómo se ha sentido perdida en ese proceso y lo que le ha costado volver a encontrarse. La culpa estaba ahí, se escuchaba en sus palabras y se sentía en su tono. Buscando un balance perfecto entre todo lo que hay que hacer. Sintiéndose siempre al debe. La reconocí de inmediato. Porque yo también la he cargado. Durante los primeros años de emprendimiento me perseguía de manera despiadada. Recibía un correo y me sentía culpable de no contestarlo de inmediato. Compulsivamente revisaba los mensajes, incapaz de decir que no. Sentía que si no estaba trabajando estaba fallando. Cada vez que quería tomarme un respiro, mi cabeza me recordaba que podíamos fallar y que si no estaba haciendo todo lo posible la culpa sería mía ...