El compromiso con el Fitness
Durante mucho tiempo mi obsesión fue traer a más personas a entrenar. Sacarlas del reposo, del sedentarismo, del momentum cero. Y eso tiene sentido, porque es una de las cosas más difíciles que existen. El primer paso siempre es el más costoso. Pero con el tiempo me fui dando cuenta de que me había olvidado de algo igual de importante. Mantener ese momentum. Y más que mantenerlo, seguir imprimiéndole intención para que las personas llegaran realmente a los resultados que buscaban. El proceso no termina cuando alguien empieza a entrenar. Termina, si es que termina, cuando esa persona ya no necesita que nadie le recuerde por qué vale la pena. Ese es el error que cometí. Y es el que siento que seguimos cometiendo. Porque hay un patrón que veo repetirse constantemente. La persona llega, da el primer paso, empieza a entrenar dos o tres veces a la semana, y ahí se queda. No porque no quiera más. Sino porque nadie le mostró con claridad cuál era el siguiente paso. Y cuando los resultados no l...