¿Y las vacaciones cuando?
Cuando les pregunto: “¿Cuándo fueron tus últimas vacaciones?” por lo general recibo miradas de desconsuelo, como si hubiese pasado demasiado tiempo desde ese “lujo”. Porque pareciera que, si estás emprendiendo, vacacionar es un lujo. Casi siempre aparece la misma justificación, disfrazada de responsabilidad: "Lo tengo planificado para el próximo año." Y así llevas diciendo eso hace tres años. Eventualmente lo logras. Te escapas 4 o 5 días. Al fin, tienes tu pequeña desconexión. Pero es tan poco que no alcanzas ni a extrañar tu trabajo. No alcanzas a sentir que quieres volver. Y te conformas con pensar que ya llegará nuevamente ese momento soñado de vacacionar, de escaparte, de respirar. He escrito en varias ocasiones acerca del concepto del mártir emprendedor. Este esforzado personaje que lo está dando todo por sus sueños y que no va a parar, porque rendirse no es parte de su identidad. Que sigue a pesar de todo, y que por lo general pone su salud en juego con tal de alcanzar...