Solo sé que nada sé. Y de eso tampoco estoy seguro.
Subo contenido a redes sociales con la esperanza de ayudar. Aayudar a personas que están emprendiendo, a personas que quieren ser mejores padres, a personas con su fitness. Todo lo hago desde ese lugar, ayudar. Pero hay algo que me incomoda cada vez que publico algo. Me asusta que alguien se lo tome como una verdad absoluta. No porque crea que lo que digo está mal. Sino porque sé perfectamente que tampoco tengo tanta certeza de lo que digo. Y lo que creo hoy no es lo mismo que creía hace diez años. Lo que publico mañana puede contradecir lo que publico hoy. Mi perspectiva va cambiando a medida que mi cabeza se va formando, a medida que me expongo a más ideas, a medida que la realidad me corrige. Eso no me parece un problema. Me parece simplemente honesto y real. El problema es que las redes sociales no están diseñadas para la duda. Están diseñadas para la certeza. Todo pareciera ser blanco o negro. Si crees esto eres estúpido. Si no crees esto también. Los expertos hablan como si tuvie...