Volver a empezar

"Si pudieras elegir, ¿volverías a construir Acción CrossFit? ¿Volverías a poner un box?"

"No, para nada. No lo volvería a hacer nuevamente. Lo he disfrutado mucho pero no sé si tengo la energía de hacer esto de nuevo. Menos ya sabiendo lo que implica."

No son las palabras exactas, pero recuerdo esa conversación de hace unos siete u ocho años. Antes de la pandemia. Antes de muchas cosas. Y mi respuesta fue contundente. Más que las palabras recuerdo la sensación. La pregunta simplemente se sintió pesada, agotadora. El solo pensar en volver a vivir todo de nuevo sonaba como una proeza que no quería repetir. Pese a los éxitos que acumulábamos a esa fecha y a los lindos momentos, la sensación de cansancio se sentía. El desgaste de los primeros años del proyecto era parte de mis recuerdos, de lo que sentía. En ese momento, volver a comenzar no me parecía una opción.

Lo curioso es que desde entonces he vuelto a comenzar una y otra vez con este proyecto. Lo que no era capaz de entender en ese momento es que el emprendimiento no se mantiene constante y que la reinvención es parte del juego. Nunca empiezas completamente de cero porque no puedes sacar de la ecuación todo lo aprendido, todas las enseñanzas y todas las cicatrices que te construyeron como emprendedor. Eso es tuyo y nunca se termina. Pero tampoco partes limpio. Cargas con la historia, con las malas experiencias que te enseñaron pero que a veces pesan más de lo que deberían. Por eso la pregunta funciona mejor como ejercicio intelectual que como decisión real.

¿Y si pudieras volver a empezar, volverías a construir Acción CrossFit?

La respuesta es un rotundo sí. Pero no como la conocemos. Estoy seguro de que se vería muy distinto a como es ahora y, por supuesto, su éxito o capacidad de mantenerse en el tiempo es algo que nunca sabríamos. Pero si pudiera hacerlo, se vería más o menos así.

Primero que todo, el tamaño. Cuando comencé tenía la obsesión de crecer, del volumen, de querer construir una empresa grande. Esa idea quedó sepultada en lo más recóndito de mi mente. Comenzaría con un espacio pequeño, trescientos metros cuadrados como mucho. El equipamiento justo. Nada de GHD ni cosas complicadas. Buscaría tener equipamiento de buena calidad y poco. Máquinas, unas pocas, más por la variedad de los estímulos. Pensado para clases de cinco o seis personas, por lo que el equipamiento rondaría esas cantidades. Sería orgánico, muy parecido a lo que fue Acción en un inicio. Nunca nos volvimos locos comprando equipamiento al principio. Eso sucedió con el tiempo.

Por otro lado me alejaría del formato de clases grupales masivas. Me encantan esas clases, pero la adherencia que generan es baja, al menos de manera natural. Es una buena manera de mantenerte entretenido, no tan buena manera de entregarte los resultados que buscas. Por otro lado el desgaste para los coaches en clases tan masivas es alto, y toda cosa que desgaste el trabajo del coach trataría de evitarla. Clases pequeñas de seis personas como tope. No tendría clases cada hora. Tendría una cantidad limitada en horarios punta, con una oferta de menor volumen pero con un foco muy claro.

Una de las cosas que más amo del proyecto de Acción es la diversidad de grupos etarios. Con los talleres de Kids hasta las clases de Senior logramos acompañar a familias completas en su fitness, y eso se alinea mucho con lo que quiero para mi vida. Pero si pudiera volver a hacerlo de nuevo, no lo construiría de esa manera. Las necesidades de los niños y los abuelos, pese a tener denominadores comunes, también tienen grandes diferencias. Me quedaría mucho más alineado a las personas de más de cuarenta años. Creo que el nicho de personas que necesitan el fitness para complementar su vida es muy grande y no está bien atendido en la actualidad. Es el público que más ayudamos hoy en Acción y al que más podemos impactar.

¿Seguiríamos llamándonos Acción CrossFit si partiera de nuevo? Debo ser honesto. No lo haría. Pese a todos los lindos momentos, lo que amo la metodología y cuánto creo en ella, si volviera a empezar buscaría otro nombre. Algo sobrio como "DobbStar Ultra Fitness Center"... fuera de broma, no partiría construyendo mi marca atada a una metodología. Me encanta la marca Acción pero tiene mucho que ver con la historia que tenemos con ella. Lo que sí tengo claro es que no la acompañaría con CrossFit como apellido. Como estrategia a largo plazo no es una buena idea. Te deja muy amarrado a las decisiones de otros, y eso lo fui aprendiendo en el camino.

Un equipo más pequeño. El desafío más grande para todo emprendedor, al menos para mí, es lograr armar un equipo. Poder guiar, acompañar, ayudar y potenciar a las personas que trabajan contigo es un trabajo de tiempo completo, adicional a todo lo otro que requiere un emprendimiento. Mientras más personas, más complejo encontrar a las correctas, a las que se alineen con tus valores y con lo que buscas crear. Buscaría trabajar con un equipo de no más de diez o quince personas. Pequeño, cohesionado, que pueda guiar y liderar de manera más cercana. Comencé a cargo de un equipo muy grande y cometí demasiados errores que preferiría no repetir.

Partiría desde el día uno con alguien que me ayudara con los temas de patentes y municipalidades. Tema que odio y que hasta el día de hoy me genera algo parecido al PTSD. No he vuelto a pisar la municipalidad de La Florida y no sé si podría ir de nuevo. Si empezara de nuevo buscaría a alguien que se hiciera cargo de todo eso desde el principio y tendría un presupuesto generoso para ello. Porque es impresionante la cantidad de recursos que chupa el aparato burocrático, y eso lo aprendí de la peor manera.

Creo que ya me extendí suficiente. Si volviera a empezar muchas cosas serían distintas. O tal vez con el tiempo llegaría al mismo lugar. Simplemente no lo sé. Lo que sí sé es que no puedo volver a empezar porque siempre estoy en movimiento. La pandemia me obligó a reinventarme. Y cada día tengo la oportunidad de volver a intentarlo.

Lo que más rescato es la diferencia entre lo que sentí aquella primera vez que me hicieron esa pregunta, agotado, sin ganas de repetir el camino, y lo que siento hoy.

Si ahora me preguntaran si volvería a empezar, la respuesta es clara.

Por supuesto que sí.

Las veces que sea necesario, hasta cumplir mis sueños.

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