El método Enlifted

En abril asistí a un evento de CrossFit, solo el segundo en catorce años de afiliado, y participé en un taller de mindset dirigido por Mark England. En un momento del taller, dos personas teníamos que compartir nuestra historia con el grupo. Me tocó a mí.

Escribí mi historia con CrossFit y con la construcción de Acción. Y algo extraño pasó cuando la puse en palabras y la miré desde afuera. Pude sentirla de una manera distinta. Pude verme. Pude vincular mis emociones con todo lo que había vivido y entender mi relación con este proyecto de una manera que no había logrado antes. Hubo lágrimas. Hubo mucha emoción en mi relato. Hasta ese momento sabía que algo existía dentro de mí, pero no tenía precisión sobre lo que sentía realmente.

Ese ejercicio me abrió una puerta.

Y me dejó con una pregunta que no puedo dejar de hacerme: ¿cuántas historias tenemos atrapadas en la cabeza que no nos dejan avanzar, simplemente porque nunca hemos sido precisos con nosotros mismos sobre cómo nos hacen sentir?

El método Enlifted, que después fui a certificarme, parte de una premisa simple pero poderosa: el mindset, lo que llamamos mentalidad, es la historia que te cuentas a ti mismo. Si puedes escribir esa historia, puedes reducir su velocidad. Al reducir su velocidad, puedes leerla. Al leerla, puedes entenderla. Y al entenderla, puedes sentirla y así puedes reescribirla.

Eso suena simple. No lo es. La mayoría de nosotros tenemos un vocabulario emocional que no ha evolucionado mucho desde el hombre de las cavernas. Estamos felices o enojados. Tristes o bien. Estresado o ansioso. Y nuestra paleta de emociones no sale de esos dos extremos. No porque no sintamos más, sino porque nunca aprendimos a nombrar lo que sentimos con precisión. El proceso de codificar palabras y darles significado lo fuimos aprendiendo de nuestro entorno, sin intención, sin que nadie nos enseñara a hacerlo bien. Y esa falta de precisión en el lenguaje emocional es exactamente lo que nos impide entendernos a nosotros mismos.

Como coach lo veo constantemente. Personas que quiero ayudar pero que están atrapadas en una historia que se cuentan sobre sí mismas. Una historia de víctima, de escasez, de excusas. No porque sean malas personas. Sino porque esa historia nunca fue cuestionada, nunca fue mirada de frente, nunca fue escrita con la precisión suficiente para poder cambiarla.

Y ahí está la clave de lo que aprendí.

¿Estás bloqueado en sacar un movimiento? ¿Cuánto de eso tiene que ver con la historia que te estás contando sobre tus capacidades?

¿No logras ordenar tu alimentación, una y otra vez fallas con esa dieta? ¿Cuánto de eso tiene que ver con lo que te dices a ti mismo cuando fallas?

¿No logras venir a entrenar pese a que te lo propones una y otra vez? ¿Cuánto de eso es que no has construido aún la historia de la persona que quieres ser?

Después de catorce años tengo algo más claro que nunca. El plan de entrenamiento perfecto, la dieta perfecta, el sistema de entrenamiento perfecto, ninguno sirve de nada sin el mindset correcto para iniciar un proceso de cambio real.

Durante los próximos meses en Acción vamos a ser parte de un piloto que busca implementar estas herramientas como parte de lo que hacemos. Queremos que el concepto de mindset viva de manera más intencionada en nuestra comunidad y en nuestro equipo. Porque después de años hablando de que el cambio más importante en CrossFit es el que ocurre entre medio de nuestros oídos, llegó el momento de tener herramientas más precisas para lograrlo.

Herramientas para poder enfrentar mis historias.

Aprender a escribir mis historias.

Aprender a volver a escribirlas.

Controlar mis historias.

¿Y porqué no? Controlar mi vida.

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