La competencia
“El miedo al fracaso deportivo es peor que el miedo a la muerte.
Nuestra observación es que los seres humanos están dispuestos a morir por puntos.
Al usar pizarras como marcadores, llevar registros y puntajes precisos, correr el reloj y definir con exactitud las reglas y los estándares de desempeño, no solo motivamos un nivel de esfuerzo sin precedentes, sino que también obtenemos métricas relativas y absolutas en cada entrenamiento; datos que tienen un valor importante mucho más allá de la motivación.”
- CrossFit Journal, abril 2007 -
Este fin de semana vivimos una nueva competencia en Acción.
Es una de nuestras tradiciones de inicio de año. Partir la temporada poniéndonos a prueba, usando una vara objetiva que nos permita medir progreso.
Esta tradición comenzó el año 2015 y se ha mantenido por más de 11 años. A esa instancia se suma el Open de CrossFit, que también nos acompaña desde nuestros inicios. Además, tenemos la competencia aniversario de Providencia en junio y la de Las Condes en octubre.
En total, cuatro instancias competitivas al año. Cuatro oportunidades para que nuestros alumnos se midan, salgan de su zona de confort y —como decía Glassman— estén dispuestos a “morir por los puntos”.
En más de una ocasión he escuchado que Acción no es un box de competencia. Que no nos interesa competir o que no promovemos la competencia. Y quiero ser muy claro: no estoy de acuerdo con esa premisa.
En Acción sí competimos. Y lo hacemos de manera consistente. No una vez al año, sino cuatro. Creamos eventos exigentes, bien cuidados y con estándares claros. Creemos profundamente en la metodología de CrossFit y entendemos la competencia como una de las formas más honestas de medir fitness. La evidencia empírica —los datos, los tiempos, los puntajes— nos permiten saber si estamos avanzando o no.
Dar la espalda a la competencia sería renegar de lo que somos: un box de CrossFit que aplica la metodología con criterio y respeto.
Y aquí es donde aparece la confusión.
Nosotros no promovemos la competencia irresponsable.
No creemos que querer competir deba cambiar por completo la forma en que entrenas. No creemos que “más” sea mejor. No creemos que entrenar como atleta de Games sea el camino para todos. Y no creemos que saltarse procesos sea una muestra de compromiso.
El desarrollo de las capacidades físicas requiere tiempo, estímulos intencionados y paciencia. Copiar la forma de entrenar del pináculo del fitness sin haber recorrido el camino es la receta perfecta para el estancamiento —o algo peor. Pero claro, el proceso no es entretenido. No es sexy. No se ve bien en redes.
Y ahí aparecen las historias que se repiten una y otra vez.
El estancamiento siempre se le atribuye a la programación. Nunca a la alimentación. Nunca al descanso. Nunca a las debilidades que evitamos trabajar. Se confunde esfuerzo con progreso. Se cree que apretar los dientes puede reemplazar una mala movilidad o un patrón de movimiento ineficiente.
Y no. CrossFit busca potencia. Y la potencia nace de la eficiencia. De la mecánica bien ejecutada, repetida miles de veces. Pero qué fome es aprender a caminar de manos correctamente cuando puedes hacerlo doblado como un churro y sentir que “lo diste todo”.
Acción es un box que cree en la metodología de CrossFit y, por sobre todo, en los procesos. No vamos a venderte algo que no te sirve solo porque otros lo hacen o porque te hace sentir que entrenas “como atleta”.
¿Quieres entrenar y mejorar tus capacidades físicas?
Lo puedes hacer en Acción.
¿Quieres prepararte seriamente para competir?
Tenemos coaches capaces de llevarte a ese nivel.
¿Quieres entrenar tres horas todos los días, sentir que te pasó un camión por encima y poner en riesgo tu salud entrenamiento tras entrenamiento?
Entonces Acción no es ese lugar. Y nunca lo va a ser.
Creemos en cuidar la salud de las personas. Creemos que CrossFit es un complemento para la vida, no el centro absoluto de ella. Creemos en la mecánica, la consistencia y la intensidad —en ese orden. Y creemos que cuando dominas algo, el siguiente paso no es acelerar, sino volver a las bases y refinar.
Durante el fin de semana hubo una prueba de nado. Y fue una radiografía perfecta. Se vio con claridad quién desarrolló la habilidad y quién no. Quién tenía horas de trabajo técnico y quién solo “sabía nadar”. En el agua, como en cualquier deporte, sin técnica no hay progreso. Te estancas.
Lo curioso es que esto lo entendemos muy bien en otros deportes, pero algo tiene CrossFit que hace creer a muchos que pueden saltarse las bases y pasar directo a entrenar tres horas diarias. Yo, sinceramente, nunca lo voy a entender.
Nosotros seguiremos disfrutando del proceso.
Seguiremos compitiendo.
Y seguiremos siendo fieles a nuestra filosofía.
Nos vemos en el Open 2026.
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