Estar cómodo en lo incómodo
“Quiero estar tranquilo.” “Quiero sentirme estable.” “Quiero seguridad, algo que me haga sentir cómodo.” Escucho estas frases constantemente. En mi equipo, en emprendedores, en alumnos de fitness. La búsqueda de comodidad parece transversal. Da lo mismo la industria, la edad o el contexto. Todos, en algún nivel, queremos estar cómodos. Pero vale la pena preguntarse: ¿qué esconde realmente esa búsqueda? La comodidad tiene sentido biológico. Venimos de un mundo hostil. Durante miles de años sobrevivir implicó ahorrar energía, evitar riesgos, asegurar alimento, proteger el grupo. Buscar estabilidad era sinónimo de sobrevivir. Nuestro cerebro aún opera bajo esa lógica: conservar energía, evitar incertidumbre, mantener el status quo. La estabilidad reduce ansiedad. Sentir que tenemos control sobre el futuro nos calma. Si nada cambia, nada amenaza. Si todo es predecible, podemos relajarnos. El problema es que esa lógica, en el mundo moderno, nos vuelve frágiles. En el fitness lo vemos con cl...